A través de una metodología participativa y en grupos reducidos trabajamos la identificación de señales de alerta, los factores de riesgo y protección y las formas más adecuadas de responder.
También abordamos herramientas como el Plan de Vida y el Plan de Seguridad, junto con estrategias para crear entornos de apoyo más seguros y protectores.
El espacio permite compartir experiencias con otras personas que atraviesan situaciones similares, recordando que acompañar a alguien que sufre es importante, pero también lo es cuidarse a uno mismo.